Problemas de rodilla en adolescentes

Hoy queremos hablar de los problemas de rodilla en adolescentes.

La rodilla es una de las articulaciones que más sufre tanto por las actividades de la vida diaria como por la práctica deportiva. Si a esto le añadimos la edad, podemos darnos cuenta que no solo el envejecimiento causa estragos, sino que el periodo de desarrollo y crecimiento también es crítico para esta articulación.

Problemas de rodillas en adolescentes: causas, síntomas y tipos.

Vamos a hablar de dos situaciones diferentes. En primer lugar, de aquella o aquellas patologías que ocurren en adolescentes, debidas a la anatomía del cuerpo en una fase de crecimiento, y en segundo lugar, de aquellas derivadas de la práctica deportiva en una fase de crecimiento.

El dolor crónico en la rodilla anterior, zona frontal y central, es más que habitual entre los adolescentes, especialmente chicas.

Podemos observar síntomas como que las rodillas “crujan”, dolor durante la noche, o al hacer ejercicios que impliquen flexionar constantemente la rodilla, flojedad o incluso colapso.

En este caso no se debe a ninguna anomalía de la rodilla, ni necesariamente se dañará con la actividad diaria.

Las causas pueden no estar claras. Sabemos que la rodilla es un articulación que no sólo se encarga de dar flexibilidad a la pierna, sino que soporta el peso del cuerpo. Una mala alineación de las caderas con los tobillos, tener poca flexibilidad, un exceso de actividad deportiva o sin las técnicas adecuadas o un desequilibrio del cuádriceps e isquiotibiales, pueden ser las causas de que se produzca una presión excesiva que tire de la rótula causando dolor.

Entre adolescentes que practican deporte, las patologías de rodilla que encontramos son: la Enfermedad de Osgood-Schlatter y la Enfermedad de Larsen-Johannson.

El origen principal en ambas es el exceso de tensión sobre los huesos que están todavía en fase de desarrollo. Veámoslas mas detenidamente.

Enfermedad o síndrome de Osgood-Schlatter

Este síndrome, asociado al crecimiento, es causa habitual de dolor de rodilla entre niños y adolescentes de 10 a 15 años. En esta fase en la que están dando el estirón, una práctica deportiva que requiera carrera, saltos o movimientos repetitivos como son el fútbol, baloncesto, voleibol, balonmano, salto, atletismo, ballet o gimnasia deportiva, puede ser motivo de dolor e hinchazón justo debajo de la rodilla, en la parte más alta de la tibia.

Esto es debido a que la zona donde crece el hueso, en la parte superior de la tibia, es cartilaginosa y se puede dañar con facilidad. Las contracciones repetidas del músculo que se producen con la práctica deportiva, generan tensión y microtraumatismos por la tracción en el tendón que se une a la rótula, lo que a su vez origina que ésta tire de la placa de crecimiento de la tibia, provocando inflamación y dolor del cartílago de crecimiento de la tibia. Con el tiempo, se pueden producir pequeñas fracturas de esta zona y ensanchamiento de la tuberosidad tibial anterior. A veces hay un acortamiento del músculo recto femoral, encargado de extender la rodilla.

Suele desaparecer en 12-24 meses.

Síndrome de Osgood Schlatter. Fuente: residentedefamilia.blogspot.com.es

Enfermedad o síndrome de Sinding Larsen-Johansson

Este síndrome, al igual que el anterior, está relacionado con el crecimiento, y se produce entre adolescentes de 10 a 15 años en periodos de estirón y rápido crecimiento.

Suele manifestarse como irritación e inflamación del cartílago, dolor en la parte anterior de la rodilla, dolor que aumenta con el ejercicio y se intensifica y agrava al agacharse o arrodillarse o con la aparición de un bulto hinchado u óseo en la base de la rótula.

Síndrome de Larsen Johansson. Fuente: www.victoramaroblog.com

Enfermedad de Larsen Johansson. Fuente: www.victoramaroblog.com

El síndrome de Larsen Johansson es muy similar a la enfermedad de Osgood-Schlatter, solo que en este caso la lesión aparece en la inserción del tendón (ligamento) rotuliano en el polo inferior de la rótula.

La rótula está conectada a la tibia por medio del tendón rotuliano. Cuando estamos en fase de creciendo, el tendón permanece unido a un cartílago de crecimiento (o placa epifisaria) ubicado en la base de la rótula. La tensión reiterada sobre el tendón rotuliano, como consecuencia de la práctica deportiva, puede hacer que el cartílago de crecimiento se irrite e inflame.

Tratamiento

El tratamiento que le indicará el equipo médico, irá centrado principalmente en:

  • Aplicar hielo en la zona antes y después del ejercicio (crioterapia).
  • Elevar la rodilla afectada para que descanse, colocando debajo por ejemplo una almohada.
  • Usar algunos medicamentos como el paracetamol o ibuprofeno.
  • Fortalecer los cuadriceps con ejercicios diarios.
  • Calentar y estirar antes de hacer deporte
  • Si es necesario, usar rodilleras en tu práctica deportiva.
  • Perder peso, en el caso de sobrepeso, para que la rodilla soporte menos carga.
  • Disminuir la actividad o práctica deportiva
  • En algunos casos será necesario el tratamiento del equipo de fisioterapia y traumatología.

 

Comparando los síndromes de Larsen-Johansson y Osgood Schlatter. Fuente: www.mirandahealthcentre.com.au

Si quieres más información o acudir a consulta contacta con nuestro centro dejando un comentario o llamando a los teléfonos 965 242 721 o 636 486 758

¿Te gusta correr? Consejos para no sobrecargar y dañar tus rodillas

Correr es uno de los deportes que más se practican en el mundo. A priori parece fácil, ponerse algo de ropa deportiva, unas zapatillas y a la calle. Pero hay algunos a aspectos que son importantes tener en cuenta. Si eres de los que les gusta correr seguro que te interesa este artículo.

¿Por qué corres?

Uno no sabe muy bien porque o desde cuando empieza a correr y cada uno tiene un motivo diferente,… “quería hacer algo de deporte y liberar las tensiones del día; un amigo mío corría y me animé; quería perder algo de peso; me encanta correr y la sensación de después; porque tengo mejor humor; porque duermo mejor; porque me encuentro genial y es bueno para mi salud; porque hago amigos, etc. Y tú, ¿Por qué corres?

Garfield corriendo

Incluso a veces, después de un tiempo, el gusanillo de correr se ha instalado en el cuerpo y nos apuntamos a alguna carrera popular. Entonces nos enteramos que hay una carrera local por la zona, una carrera solidaria (ej. por el cáncer de mama), o la tradicional carrera de San Silvestre el 31 de Diciembre, y allá que vamos dispuestos a disfrutar del rato y apoyar el evento. Y quizás con el tiempo, casi sin darnos cuenta, esta pasión o como algunos dicen “forma de vida”, nos lleva a estar pendiente de los circuitos y a correr medias maratones o maratones. Porque como dice Tom Hanks en la famosa película “Forrest Gump” cuando le preguntan: ¿Por qué corres? – No sé, me apetecía y corrí – 

ForestGump_Por qué corres. Fuente: desmotivaciones.es

 

Beneficios físicos y psicológicos de correr

Pero todo esto que sentimos cuando corremos no es casual, realmente se producen unas reacciones corporales internas que justifican el placer y bienestar de correr:

– Reduce el estrés y ansiedad.

– Mejora el estado anímico. Aumenta los niveles de serotonina y reduce la posibilidad de estados depresivos, ya que provoca que estemos de buen humor, seamos más felices y nos sintamos mejor.

– Mejora la confianza. Si terminamos una carrera o completamos la distancia de destino que nos hemos propuesto, nuestra confianza aumenta.

– Desarrolla la agudeza mental y la concentración. Correr mantiene nuestra mente en el “ahora”, y se entrena para estar enfocada y concentrada. Alivia la fatiga mental, agudiza la memoria, y mejora la resistencia emocional.

– Mejora la coordinación. Por un lado mejora el equilibrio y la coordinación corporal, y por otro lado se produce una unificación cuerpo-mente. A mi me gusta expresarlo con la frase “nos sentimos habitados”, el cuerpo y la mente van a una.

– Se incrementa la frecuencia cardíaca y todo el sistema cardiovascular hace ejercicio (corazón y vasos sanguíneos). El corazón bombea más sangre lo que hace que todo el sistema se vuelva más resistente y funcione mejor. Mejora la elasticidad de los vasos sanguíneos. Al incrementarse el volumen de sangre se transporta más oxígeno desde los pulmones a las otras partes del cuerpo y se produce una mayor oxigenación de los tejidos y esto hace que nuestros órganos funcionen mejor.

Como consecuencia de lo anterior, se reduce el colesterol “malo” y aumenta el “bueno” y disminuye la presión arterial. 

El entrenamiento aeróbico que se procura con el rodaje es el más eficiente para limpiar las arterias y pulmones de impurezas.

– Aumenta la cantidad de endorfinas en el cuerpo, lo que favorece que se combata mejor el dolor.

– Al correr conseguimos fortalecer los músculos y tendones, y, por tanto, los huesos. Pero no sólo los de las piernas, también se beneficia la espalda, el abdomen y, en menor medida, los brazos.

correr-feliz: Fuente: http://fitnessrossa.com/

Consejos para correr sin lesionarnos las rodillas

Uno de los mayores miedos del corredor es la lesión de rodilla. Es cierto que son una de las zonas mas lesionadas en corredores, pero realmente es un mito que correr dañe las rodillas. Muchas de las lesiones pueden ser prevenidas si tenemos en cuenta algunas consideraciones.

¡El cuerpo siempre da señales, pero nosotros no siempre las queremos escuchar!

Antes de una lesión, la rodilla ha empezado a dar síntomas de molestias. Las cuales muchas veces, para evitarlas, estiramos, tomamos ibuprofeno, nos ponemos un poco de hielo y seguimos entrenando. Puede ser que todo termine aquí, o puede ser que al cabo de unos meses el problema haya empeorado.

Cuidados de la rodilla. Fuente: http://www.triathlonireland.com/

Las estadísticas nos dicen que el número de runners que se ven obligados a abandonar sus entrenamientos por lesiones oscila entre el 19% y el 79% cada año. En muchos casos nunca vuelven a correr.

En las lesiones no suele haber una causa única, sino más bien una combinación de elementos que se van sumando. Estos pueden ser desde problemas anatómicos a un error de entrenamiento o unas zapatillas inadecuadas.

Por lo que para reducir el riesgo y prevenir posibles lesiones tendremos que “atacar” estos tres frentes que hemos mencionado: trabajar para tener un cuerpo fuerte, cuidar y mantener una postura adecuada y hacernos con las zapatillas idóneas para nosotros.

1. Aspecto anatómico. Cuerpo fuerte

Tener un cuerpo fuerte significa tener fuertes los músculos, ligamentos y tendones, lo que nos protege frente al impacto. Además nos facilita y mejora la postura y permite que la marcha que llevemos sea homogénea.

Si nuestra musculatura está débil, cada aterrizaje al correr será distinto a los demás, así como la rotación medial, el descenso de la cadera y la pronación del pie, que variará con cada paso.

La fortaleza física no sólo implica al cuerpo, sino también a la mente. Cuerpo y mente van unidos. En este caso, el cerebro indica a los músculos que se preparen para el impacto antes de que el pie contacte con el suelo. Los glúteos y los músculos del tronco se contraen para estabilizar la pelvis y la pierna, y los músculos implicados en el pie y tobillo se activan, lo que constituye una base sólida sobre la que aterrizar seguro.

 Si carecemos de fuerza en alguno de los grupos musculares implicados o en las vías neuromusculares que comunican cerebro y cuerpo, otros músculos se verán sobrecargados y todo el sistema alterado. Lo que puede derivar en una posible lesión.

2. Entrenamiento. Postura adecuada

Una buena técnica de carrera implica lograr una eficacia mecánica optima con el mínimo esfuerzo. Esto conlleva:

  • Aumentar la cadencia. Esta se mide por la cantidad de pasos que damos al correr. Se recomiendan unos 180 pasos por minuto como mínimo. Una cadencia más alta disminuye la carga que soportan las rodillas y el gasto general de energía, lo que previene lesiones.
  • Evitar el overstriding. Relacionado con lo anterior, hablamos ahora de la longitud de la zancada. Una zancada larga, donde echamos el pie muy por delante del cuerpo, hace que nuestra rodilla llegue a estirarse del todo y que el apoyo se realice casi siempre con el talón. Esto implica un aumento de la carga y posibles lesiones por sobrepeso. Además, correr de esta manera produce un efecto de frenado constante.
  • Flexionar las rodillas. No doblar las rodillas y correr con ellas rectas o semirrectas produce en cada pisada que damos una expansión exagerada de las onda de choque. Al  flexionar las rodillas amortiguamos el impacto.
  • Centro de gravedad. Hablamos de aterrizar cerca de las caderas. Es importante acercar los pies a nuestro centro de gravedad para prevenir lesiones.
  • Favorecer el equilibrio mediante una correcta posición de los brazos. Además nos impulsa hacia adelante y ayuda a ganar velocidad. Se recomienda llevarlos pegados al cuerpo, relajados y que los codos formen un ángulo de unos 90º. Los hombros hay que conservarlos bajos y relajados, para no gastar energía y limitar el movimiento de los brazos.
  • Mantener una postura erguida sin inclinarse demasiado hacia delante para no presionar en exceso la rodilla. Mantener la mirada hacia el horizonte ayuda a llevar la cabeza y la espalda más rectas evitando así dolores musculares.
  • Llevar las manos semiabiertas y relajadas. De otra forma se genera una tensión innecesaria que provocará molestias en brazos, cuello y hombros, además de mayor gasto de energía. Se aconseja que el dedo pulgar apunte hacia arriba.

3. Zapatillas idóneas

Cada kilómetro que recorremos el cuerpo recibe más de 600 impactos contra el suelo. Para minimizar dichos impactos es muy importante la zapatilla que elijamos.

Zapatillas para correr. Fuente: http://www.vitonica.com/

¿Cómo saber qué zapatillas son las ideales para mí? Necesitaremos saber el tipo de pisada que realizamos. Ésta puede ser pronadora, supinadora o neutra. Y podemos conocerla mediante un estudio biomecánico que pueden hacernos en la tienda de running, observando el desgaste de las zapatillas, o realizando una prueba de la huella.

Con el tipo de pisada, nuestro peso y el uso que les vamos a dar a las zapatillas podemos disponernos a elegir las adecuadas.

Aún así no es fácil elegir el modelo definitivo, y quizás lo mejor es que al principio vayamos a una tienda especializada que nos puedan asesorar. Y tener en cuenta que no necesariamente las más caras tienen los mejores materiales o ganan en comodidad o durabilidad.

Otros aspectos que podemos tener en cuenta a la hora de correr y que nos van a ayudar sin duda a prevenir lesiones de rodilla:

– Conoce y respeta tus límites: Para lesionarse no hay nada como correr más kilómetros de los aconsejables. Algunos expertos dicen que cada persona tiene un umbral de lesión. El problema aquí es que para conocerlo tienes que experimentarlo y aprender de tu experiencia.

– Escucha tu cuerpo. Como ya hemos comentado, una lesión no viene de la noche a la mañana. ¡Da síntomas! Otra cosa es una caída o un accidente, pero aquí no hablamos de eso.

– Cuidado con el suelo. Es importante el suelo por el que corremos debido a que unos amortiguan el impacto y el rebote de la onda más que otros. También es importante tener en cuenta si vamos en ascenso o en descenso. Y no olvidarnos si corremos por los arcenes, que éstos suelen están inclinados lo que altera la zancada, ya que una pierna irá más estirada que la otra, además, en el impacto del pie contra el suelo, uno supinará y otro pronará.

– Atiende la respiración. La respiración es un elemento básico durante la carrera. Las respiraciones deben ser profundas, ya que respirar muy rápido o sin absorber todo el aire disponible puede provocar molestias como flato, e incluso dolor de cabeza.

Si tienes en cuenta todos estos aspectos seguro que disfrutarás de este maravilloso deporte reduciendo al mínimo las posibles lesiones.

Lema Artrosport

¡QUE TUS LESIONES NO TE PAREN! 

Artrosport, centro especializado en lesiones deportivas.

¿Qué deportes tienen un riesgo mayor de lesión en la rodilla?

Como ya os mencionábamos en el último post, los deportistas son un colectivo propenso a lesionarse. ¡Normal!, os diréis. Pues sí. Debido al sobreesfuerzo muscular y articular que tienen que realizar a veces, así como a los rápidos movimientos de correr, parar, saltar y cambiar de dirección con frecuencia, algunas lesiones son muy habituales.

Bien es cierto, que no todos los deportes conllevan el mismo tipo de sobreesfuerzo, no es igual natación que fútbol, escalar que piragüismo o tenis que hípica, por poner un ejemplo. En cada uno de ellos hay un mayor uso, y por lo tanto, abuso, de algunas zonas del cuerpo sobre otras.

Los deportes que generan un potencial mayor riesgo de lesión son los asimétricos, como el tenis o el esquí, los que implican un alto riesgo de caídas o traumatismos como el patinaje o el fútbol, o los que se desarrollan en condiciones extremas o cambiantes, como el montañismo o el triatlón.

En el post de hoy queremos hablar de esos deportes que su práctica conlleva un mayor riesgo de sufrir una lesión de rodilla.

Seamos deportistas profesionales o amateurs, es decir, nos dediquemos a la práctica deportiva de manera voluntaria, dentro del ámbito de una organización y dirección de un club deportivo y a cambio de una retribución; o seamos deportistas aficionados, por ocio, salud, entretenimiento o por hacer ejercicio; en cualquiera de los casos, es muy importante que tomemos algunas medidas si no queremos sufrir una lesión.

La importancia del cuidado de las articulaciones de la rodilla son fundamentales para la práctica deportiva y quienes han sufrido una lesión de rodilla saben de ello. En todos los casos, una buena preparación física, conocer y desarrollar la técnica correcta para cada disciplina, un buen calzado y material deportivo y una correcta alimentación, son la mejor prevención para cualquier lesión deportiva. 

De estas lesiones más frecuentes de rodilla, especialmente en deportistas ya os hablábamos en un artículo anterior, pero lo que nos interesa saber, es ¿qué deportes tienen un riesgo mayor de lesión en la rodilla?

Según un artículo extraído del periódico abc, estos son los deportes más practicados en España, y por tanto, más factibles de sufrir lesiones. 

1. Gimnasia de mantenimiento, 35 %
2. Fútbol, 27,5 %
3. Natación, 22,4 %
4. Ciclismo, 19,4 %
5. Carrera a pie, 12,9 %
6. Montañismo, senderismo, 8,6 %
7. Baloncesto, 7,7 %
8. Tenis, 6,9 %
9. Atletismo, 6 %
10. Padel, 5,9 %

Deportes y lesiones de rodilla

Entre los primeros deportes en poder ocasionar una lesión de rodilla está el fútbol. Lesiones de menisco, de ligamento cruzado anterior, o la lesión del tendón rotuliano son las que se llevan la palma. En un futbolista, la verdadera amenaza para su carrera, sea profesional o aficionado, son aquellas lesiones complejas que afectan a más de una estructura de la rodilla.

Numerosos son los futbolistas reconocidos que han sufrido lesiones: Messi, Carles Puyol. Canales o Casillas son algunos ejemplos.

Lesión rodilla ligamentos en fútbol. Fuente: http://veli63.blogspot.com.es

El Hockey en cualquiera de las diferentes modalidades: hierba, sala, hielo o patines, aunque cada una tiene sus características propias tampoco se escapa. En este deporte la lesión a la que los jugadores están más expuestos es la que se produce en el ligamento colateral medial, que es propenso al esguince  debido a la posición de la pierna empujando desde la parte interna y el contacto contra la parte externa de la rodilla. La ruptura del ligamento cruzado anterior y desgarro de meniscos pueden también presentarse pero son menos comunes que en otros deportes.

lesión de rodilla en el hockey. Fuente: Blog fisiohockey.blogspot.com.es

En el baloncesto, aunque un estudio reciente sobre lesiones en la NBA refleja que la lesión más frecuente es el esguince de tobillo, la que provoca más tiempo de baja es la lesión de rodilla. La tendinopatía rotuliana es la más común en este deporte. 

El lider del Chicago Bulls, Derrick Rose, tras la grave lesión de rodilla que sufrió comentó que es “la cosa más cercana a la muerte” que ha conocido.

Lesión de rodilla en el baloncesto. Fuente: http://estaticos04.elmundo.es

Running: la lesión más habitual de la rodilla al correr es la tendinitis rotuliana, siendo como vemos en este post, una de las lesiones por excelencia en el deporte. Consiste en la inflamación del tendón rotuliano, una de las zonas más expuestas a sufrir de nuestras piernas y que soporta mucho impacto debido a la articulación tipo bisagra de la rodilla. 

La rodilla del corredor aúna todos los posibles dolores que suelen sufrir los corredores, tanto de competición como aficionados: desde la condropatía rotuliana hasta la tendinitis tibial, pasando por otros menos conocidos pero igualmente frecuentes como el síndrome compartimental crónico.

Lesión de rodilla running. Fuente: blog ladyfitness-raquel.blogspot.com.es

Si hablamos de esquí… Podemos llamar, como hemos mencionado, a la articulación de la rodilla de bisagra, por su similitud, y en este deporte, ese movimiento es constante. Aunque en el esquí hay otras partes del cuerpo de fácil lesión, la rodilla, con un 37% de probabilidades más que el resto, tiene las de perder. Siendo la más frecuente como vemos en la imagen la rotura de ligamento cruzado anterior.

Lesión de rodilla en el esqui. Fuente: http://elpais.com/

La Natación es uno de los deportes más completos y que más grupos musculares trabaja. De hecho, es un deporte que se prescribe para tratar otras muchas lesiones, incluso en el caso de que sean de rodilla. Si bien es verdad, que el nadador profesional, debido a la intensidad y a las horas de ejercicio si tiene defectos en la técnica o realiza un sobreuso puede sufrir principalmente de tendinitis.

Un correcto aleteo de piernas es esencial para alcanzar el máximo rendimiento, y esto se consigue si iniciamos el impulso del movimiento desde la cadera y no desde la rodilla como le suele ocurrir en los principiantes.

Lesión de rodilla en la natación. Fuente: www.scoop.it/t/natacion-y-salud

Si dejamos rígida la cadera, la patada se iniciará desde la articulación de la rodilla, con los consiguientes riesgos de lesión. Ya que la flexión extensión de la rodilla obliga al pie a describir un arco más grande para producir un impulso significativo, lo que aumenta la superficie de rozamiento al desplazamiento.

En el caso de practicar Ciclismo,  la rodilla es la que más carga de trabajo sufre durante el pedaleo. La tendinitis del rotuliano es la lesión más frecuente, pudiendo afectarse la inserción del polo inferior de la rótula, o el cuerpo tendinoso. Y normalmente se debe a una mala tracción o a un sobreesfuerzo. Los traumatismos repetidos pueden favorecer el desarrollo de condromalacia rotuliana, debido al desgaste o reblandecimiento del cartílago de la rótula y de la tróclea femoral.

Lesión de rodilla en el ciclísmo. Fuente: blog bicicleta.galeon.com

Triatlón, el llamado el deporte de los deportes por esta combinación de tres modalidades deportivas: natación en aguas abiertas, ciclismo en carretera y carrera a pie. Al igual que afirmábamos en la natación, el triatlón es un deporte muy completo. Estas tres disciplinas son deportes de resistencia, por lo que casi la totalidad del entrenamiento para este deporte es aeróbico, de gran poderío cardiovascular. Como los deportistas tienen que prepararse para tres deportes diferentes, el entrenamiento implica el trabajo de la musculatura de las piernas para el ciclismo y la carrera a pie y también la musculatura de los brazos, pecho y espalda para la natación, por lo que se obtiene un gran equilibrio de toda la musculatura del cuerpo. 

Las lesiones de rodilla que nos encontramos en este deporte son las que veíamos en cada una de las disciplinas por separado. Hablamos principalmente de la tendinitis rotuliana.

En el caso de caída de la bicicleta, un 35% de posibilidad de daño va a la rodilla.

Debido a ese completo entrenamiento del que hablábamos antes, se favorece la reducción de lesiones por sobreuso, comparando con los que practican uno de los deportes únicamente.

Lesión de rodilla en trialtón. Fuente blog.sportivic.es

En el tenis, como en otros deportes de salto y carrera, la rodilla es receptiva a una lesión debido a los apoyos tan fuertes, con acelerones y frenazos bruscos, con cambios de dirección constantes, etc. Estos movimientos pueden derivar en tendinopatías crónicas, como la del tendón rotuliano, la pata de ganso, el bíceps femoral o el tendón del cuadriceps.

La tendinosis del tendón rotuliano o “rodilla de saltador”, fue la que dejó por ejemplo a Nadal seis meses fuera de la competición.

Otros problemas que nos podemos encontrar en el tenis relacionados con la rodilla son: la condropatía rotuliana, bursitis o inflamación de la grasa de Hoffa,

Lesión rodilla en el tenis. Fuente: http://noticias.lainformacion.com

El Padel, al ser un deporte con bastante similitudes al tenis, las lesiones también son similares. Si bien es cierto que el padel está en apogeo en estos momentos debido a que requiere menos técnica que el tenis y por lo tanto es más fácil, también es cierto que esto tiene dos consecuencias: por un lado, puede ser menos lesivo y al mismo tiempo, todo lo contrario, ya que es más posible que quien se anime a jugar lo haga sin tener en cuenta un calentamiento adecuado o la técnica que requiere.

lesión de rodilla en padel. Fuente: padelstar.es

Montañismo y senderismo

Tanto en el montañismo como en el senderismo hay algo que los diferencia por lo general de la carrera, y es la ascensión y el descenso que se realiza, sombre todo en la montaña. Y esto tiene unas consecuencias muy importantes para la rodilla.

La articulación de la rodilla es una articulación de transito, es decir, que soporta tanto las tensiones ascendentes que provienen de pie-suelo, como las descendentes de muslo-cadera-tronco. En este tipo de deporte, el descenso es la parte con más riesgo y donde más lesiones se suelen producir debido al cansancio acumulado.

La lesión más habitual es la de la cintilla iliotibial. Es un tendón plano que discurre en la cara lateral de la rodilla y que es la continuación de la fascia lata. La cintilla se mueve hacia atrás con la flexión de la rodilla y hacia delante con la extensión. Este síndrome se produce cuando la cintilla fricciona de manera repetida por el sobreuso con el cóndilo externo del fémur en los movimientos de flexo-extensión de la rodilla, provocando la inflamación de la misma.

Lesión de rodilla en el montañismo. Fuente: www.cuchillosnavajas.com

lesiones en el senderismo. Fuente: sineya.es/blog

Y para terminar recuerden algo: ¡una buena técnica es el secreto para evitar la lesiones!

Lesiones de rodilla más frecuentes, especialmente en deportistas

Las  rodillas son las articulaciones del cuerpo que no dan estabilidad. Además nos permiten doblar y enderezar las piernas.

Tanto la flexibilidad como la estabilidad son necesarias a la hora de ponernos de pie, caminar, correr, agacharnos, saltar o darnos la vuelta. Es decir, las rodillas nos permiten el movimiento, giro y cambio.

Hay otras partes del cuerpo que ayudan a las rodillas a cumplir con su función. Éstas son: los huesos, cartílagos, músculos, ligamentos y tendones.

Al igual que el cuerpo forma un engranaje completo y complejo con cada articulación, la rodilla, en particular, también lo hace con todas estas partes mencionadas. Lo que hace, que si cualquiera de estas partes se lastima o no cumple su función, pueda causarle dolor.

 Rodilla. Fuente: Blog fisioterapia.uaz.edu.mx

Lesiones más habituales de rodilla

– La artrosis:

Dentro de las lesiones de rodilla más comunes se encuentra la artrosis. Como podemos leer en el blog tratamientoartrosis, ésta es una enfermedad crónica que afecta las articulaciones; y, en especial, al cartílago articular. El cual es un tejido que recubre la superficie de los huesos, y facilita que unos se deslicen sobre otros. Si éste se rompe o se desgasta, los huesos acaban rozando entre sí, lo que provoca dolor, inflamación y pérdida del movimiento articular.

En casi todas las lesiones de rodilla se presenta uno o varios de los siguientes síntomas: dolor, hinchazón e inestabilidad en la articulación que puede ceder o quedar bloqueada.

Dolor de rodilla. Fuente: Blog comunidadpadel.com

Otras lesiones de rodilla que se presentan con frecuencia, especialmente en deportistas, son:

– Esguince

Un esguince de rodilla ocurre cuando uno o más ligamentos de la rodilla se estiran o desgarran súbitamente. Los ligamentos son tejidos cuya función es mantener unidos los huesos. Además de eso, sostienen la rodilla y mantienen alineados los huesos y la articulación. Gracias a ellos, podemos caminar, doblar y girar las rodillas.

Podemos hacernos un esguince por dos motivos principalmente:

1) Si realizamos movimientos que no son normales en la rodilla, o deportes donde se apoya el pie y se gira rápidamente la rodilla.

2) Por golpes o choques en la parte frontal, en los lados, o en la parte trasera de las rodillas. También pueden ser causados al tropezar y caer sobre las rodillas dobladas.

– Distensión:

La distensión se produce cuando un músculo o un tendón han sufrido demasiado estiramiento. También recibe el nombre de músculo estirado, lo cual se produce cuando se daña un músculo por actividad física excesiva.

– Lesiones en el cartílago de la rodilla:

Los cartílagos de la rodilla, llamados meniscos, actúan como amortiguadores de la articulación.

Los meniscos son dos almohadillas en forma de medialuna, formadas por una sustancia llamada fibrocartílago y están situados entre el cartílago del hueso del fémur y el de la tibia.

Su función es amortiguar el choque entre estos cartílagos y aumentar su congruencia, ya que la forma del cartílago tibial no se corresponde exactamente a la del femoral. De esta manera se distribuyen mejor las cargas y se estabiliza de manera más eficaz la rodilla.

Los meniscos se rasgan o se rompen cuando la rodilla sufre un giro violento, habitualmente porque el cuerpo se mueve respecto a la pierna fija. Esto puede pasar más fácilmente en algunos deportes como el esquí o el fútbol. También al levantarse bruscamente desde una posición de cuclillas.

– Rotura de ligamentos:

Como parte de esta articulación en bisagra que es la rodilla, están los ligamentos. Éstos, son haces de fibras de colágeno que tienen como función limitar el desplazamiento de la articulación por encima de los límites anatómicos y biomecánicos.

Es una lesión habitual en deportistas profesionales, especialmente en los deportes donde hay que correr, parar, saltar y cambiar de dirección con frecuencia, como en el fútbol por ejemplo.

Ejercicios que puedes hacer en casa para fortalecer tus rodillas

Tienes la sensación de que tus rodillas son débiles, ¿te duelen después de caminar o correr ? Prueba estos sencillos ejercicios que puedes hacer en casa para fortalecer tus rodillas.

Las rodillas son la parte del cuerpo que más sufren a la hora de hacer cualquier deporte. Son la parte donde el cuerpo recibe todos los impactos a la hora de realizar diferentes actividades. Uno de los puntos débiles de cualquier corredor, por ejemplo, ya que sufren el impacto sobre el terreno por donde se pisa. Es por esto que las rodillas suele ser una de las articulaciones que más se resiente a la hora de practicar deporte. Por ello, es importante que las cuidemos al máximo.

Las rodillas son las que mayor desgaste sufren y lo normal es que aparezcan dolores. Una buena alternativa para evitar males mayores consiste en poner en práctica una serie de sencillos ejercicios para fortalecerlas. Conseguir unos cuádriceps fuertes y unos isquiotibiales que sepan responder es el objetivo. De esta forma, evitaremos las lesiones y contribuiremos a un mejor funcionamiento de estas articulaciones.

-Sentadillas : Es el ejercicio idóneo para el fortalecimiento de estas articulaciones, y también proporcionan flexibilidad. Consiste en abrir las piernas en paralelo a los hombros. Flexionar las rodillas, y bajar suavemente hasta que encuentres una posición cómoda, si lo haces contra una pared mejor. Aguanta 15 – 20 segundos para empezar y vuelve a subir. Poco a poco tienes que ir bajando más y aguantar más tiempo, hasta 2 minutos seguidos.

-Contracciones : Con la ayuda de una silla, nos sentamos y estiramos las piernas, de tal forma que los talones toquen el suelo. Se mantienen las rodillas rectas, al mismo tiempo que tensamos los músculos de los muslos unos diez segundos. Acto seguido relajamos tres segundos. Lo ideal es realizar diez repeticiones en dos sesiones diarias.

-Elevación de piernas : Seguimos sentados en la silla. Y flexionamos las rodillas hasta conseguir una posición de 90º grados. Los pies reposados sobre el suelo. La pierna derecha está recta, y la elevamos lentamente hasta la altura de la rodilla izquierda. Mantenemos esa posición durante tres segundos y recuperamos la posición inicial. Diez repeticiones con cada pierna.

-Túmbate boca abajo : Dobla una rodilla lo más que puedas. Después baja la pierna y relájala. Diez repeticiones con cada pierna.

-Sentados en el borde de la cama o del sofá con las piernas estiradas : Inclínate hacia adelante para estirar la parte posterior del muslo. Hasta que sientas tensión  ” detrás de las rodillas “. Aguanta la posición durante 5 segundos.

Con estos sencillos ejercicios notarás tus piernas y rodillas más fuertes, seguro que evitas lesiones!!!

Alexis D. Vicente

¿ Conoces otros ejercicios para hacer en casa ?

Comparamos las rodilleras CTI y Donjoy

Las rodilleras CTI y Donjoy se utilizaban fundamentalmente en el motocross o enduro. Hoy en día otros deportistas que practican ski o wakeboard las llevan también. En estos deportes las lesiones de rodilla son frecuentes y los ligamentos y meniscos están sometidos a un castigo y una carga de trabajo ” increíble “, llegando a romperse con frecuencia.

Generalmente los enganchados a estos deportes no se amedrantán con facilidad, y buscarán una solución para continuar  ” dando caña “.

Aquí entran en liza las rodilleras u ortesis de máxima fijación como  las CTI y DONJOY.

Si la lesión no lo requiere inmediatamente  o se decide retrasar o evitar la cirugía, este tipo de rodilleras son las mas indicadas para estabilizar al máximo la rodilla lesionada.

¿ Pero cúales son las diferencias entre estas dos rodilleras de primer nivel ?

Rodilleras CTI

Diseñadas por ortopedas y científicos, han conseguido estabilizar la rodilla pero sin perder ni un apice de comodidad. Algunas rodilleras CTI se confeccionan a medida, con lo que los usuarios tendrán una rodillera específicamente desarrollado para sus necesidades. La mayoría ofrecen sistemas de regulación y diferentes tamaños. El material que se utiliza para su fabricación suele ser el anaquel y fibra de carbono, consiguiendo así  una rodillera muy ligera, adaptable al usuario y capaz de regularse perfectamente para evitar ciertos movimientos. El nuevo acolchado interior incorporado de silicona Sensil®, totalmente transpirable evita movimientos de la rodillera,  y ofrece una mayor comfort.

Dependiendo del modelo la orquilla de precios está entre  350€  y   600€.

Rodilleras DONJOY

Disponen de un sistema de palanca patentado Four Points of Leverage (cuatro puntos de palanca) en todas sus rodilleras funcionales. La mayoría de sus modelos los pueden fabricar de manera personalizado, hechos a la medida de cada paciente. Cuando se personaliza este tipo de dispositivo, se consigue  un ajuste óptimo, la máxima protección y estabilidad. Fabricadas en fibra de carbono, uno de los modelos, la rodillera Legend esta recubierta de Kraton, ideal para actividades acuáticas.

Precios entre 290€  y   650€.

 No existen diferencias notables entre estas dos ” supermarcas “ , combinan a la perfección ligereza con estabilidad, y el precio es similar.

¿Dónde las puedes comprar? te paso los enlaces de las dos web oficiales aunque las he visto en varias tiendas online con precios diferentes.

Donjoy

CTI

Siento no haber encontrado diferencias sustanciales entre estas dos ortesis, pero deseo haber aportado mi granito de arena a los que buscaís información sobre este tipo de producto.

Si tienes algun modelo de estas dos marcas, no dudes en aportar tu comentario.

Ruben del Amo

 

Rodilleras especiales para correr

Cuando un deportista sufre una lesión grave que afecta a las articulaciones de sus rodillas, el  médico que le trata, le recomendará, que además de una buena rehabilitación, use rodilleras especiales para correr como medida de prevención para poder seguir practicando deporte. Este uso se puede extender a pesar de que se reduzca el dolor de manera considerable, ya que previene también posibles lesiones que puedan producirse en un futuro cercano.

No se tiene por qué esperar a que se produzca una lesión para comenzar a llevar rodilleras especiales para correr. Si tu también eres deportista, cuando sientas una molestia, o pinchazo en la rodilla debes acudir a tu médico y consultarle tu dolencia. A partir de ahí, el doctor te aconsejará unos tipos de rodilleras en función del dolor que padezcas. Además, este tipo de rodilleras para correr, alivia la cantidad de fuerza que pasa por el tendón rotuliano al colocar la presión en la parte baja de la rótula. Es de vital importancia saber cómo colocarse una rodillera especial para correr, ya que una mala posición podría empeorar las molestias por la que te la pones.

Las rodilleras tienen dos tiras de velcro que son las que unen los dos extremos. Cuando se ajustan las tiras, no deben impedir el movimiento o la circulación, y es necesario recordar que este producto pierde elasticidad con el tiempo y acaban deslizándose a la hora de practicar la actividad física. Hay que renovarlas de vez en cuando.

A la hora de realizar actividades físicas que desgastan mucho las rodillas como practicar running en el monte, son necesarias unas rodilleras especiales para correr. Son muchos los tipos de rodillera que se pueden emplear. Las más comunes son las que están hechas de neopreno. Este material permite mantener el calor natural y, en muchas ocasiones, lo aumenta. Dentro de este material, se encuentran las rodilleras elásticas de contención, que tiene un efecto similar a las térmicas, pero con una compresión mucho mayor sobre la rodilla.

Las rodilleras especiales para correr son un buen producto para prevenir lesiones pero no hay que exceder el uso de las mismas. El uso frecuente de estas rodilleras puede conducir a una debilidad muscular, llegando a crear una dependencia si se ponen a todas horas y se utiliza para realizar cualquier tipo de actividad física.

Ander Gonzalez

La magnetoterapia para tratar problemas de rodilla

La magnetoterapia o terapia magnética es una práctica de medicina alternativa que implica la utilización de campos magnéticos sobre el cuerpo bien sea de manera estática o permanente. Cocretamente la magnetoterapia para tratar problemas de rodilla no es un tratamiento milagro, pero sus beneficios terapéuticos están demostrados por infinidad de estudios y  especialistas, en muchos casos  ha sido una terapia efectiva para aliviar los síntomas dolorosos en determinados procesos dolorosos o en artrosis de rodilla.

Se trata de una técnica  muy favorable para, entre otros, mitigar los dolores musculares y reumáticos o tratar la artrosis de rodilla, codo y muñeca. Entre sus efectos positivos destacan que:

Aumenta la vasodilatación en las zonas tratadas mejorando la circulación de la sangre.

Actúa sobre los tejidos blandos, los músculos, los tendones o ligamentos por ejemplo.

– Provoca un efecto antiinflamatorio debido a la liberación de las prostanglandinas.

– Estimula el metabolismo del calcio y del componente mineral del hueso.

– Favorece la relajación muscular y la del sistema nervioso

– Tiene una función reguladora del metabolismo, de tal manera que acelera los procesos curativos naturales.

El tratamiento de magnetoterapia puede realizarse acudiendo a una clínica especializada o utilizando diversos dispositivos ortopédicos para las articulaciones como rodilleras, tobilleras o coderas. Éstas están fabricadas en un tejido en el que se han incluido cobre, zinc y una matriz de silicio, que generan un campo magnético que actúa directamente sobre la  articulación de la rodilla. El beneficio de este tipo de dispositivos es que, cuanto más cerca estén de la piel, más efectivo resultará.

Como dispositivo ortopédico con magnetoterapia para tratar lesiones y problemas de rodilla,  además cómodo y  muy facíl de llevar los médicos están recomendando la rodillera Spikenergy.

En cuanto al tiempo necesario de un tratamiento de magnetoterapia, varía en función del tipo de lesión a tratar y de cómo se esté administrando el tratamiento. Cuando se administra en una clínica son recomendables dos o tres aplicaciones diarias en secuencias de quince a cuarenta y cinco minutos. Pero si la magnetoterapia se aplica en rodilleras, coderas, etc., está indicada durante, al menos, ocho horas diarias porque la intensidad del campo electromagnético es mucho menor.

La magnetoterapia no es una técnica nueva, pero fue en la década de los 90 cuando comenzó a popularizarse. Hoy en día, muchos de los pacientes que acuden a ella son los deportistas; algunos de los que ya han confiado en esta técnica son el tenista Rafa Nadal, el futbolista David Villa y el piloto de Moto GP Valentino Rossi.

Laura Alonso

La cincha rotuliana

La cincha rotuliana es una banda de neopreno que sirve para centrar la rótula y estabilizarla. Ejerce una fuerza sobre el tendón rotuliano que le permite descargar la tensión, que por sí solo no lo pudiera hacer a menos que se encontrase en un estado de reposo.

La rodilla carga entre 9 y 11 veces el peso corporal a la hora de realizar un salto de volleyball, uno de los deportes más perjudicados por la tendinitis rotuliana

Atletismo, fútbol, ciclismo… la mayoría de los deportes que más se practican en la sociedad producen un gran desgaste en las rodillas. En muchos de los casos, se produce por sobrecargas o excesos a la hora de realizar actividades físicas. Un mal calentamiento puede ser otro factor más a la hora de numerar causas de esta lesión. Es necesario destacar deportes como el volley ball y el baloncesto, ya que se emplean continuamente saltos, castigando a la rodilla de manera considerable. Además, el simple hecho de comenzar un nuevo deporte, puede provocar una acumulación en las rodillas que lleve a la tendinitis.

La utilización de la cincha rotuliana se recomienda en las lesiones como la  tendinitis rotuliana. Una lesión muy característica en los deportistas, ya que la inflamación de este tendón es muy habitual por la carga con la que se castiga a las rodillas que actúan como bisagras. El principal síntoma que encontramos es el dolor directo sobre el tendón, que con un calentamiento previo desaparece, salvo que el dolor sea muy agudo. En ese caso es mejor parar y aplicar frío sobre el tendón rotuliano.

Existen varios tipos de cincha, en función de dónde se sitúe el foco del dolor. La cincha para la cintilla iliotibial, se trata de una banda de neopreno que alivia el dolor en la parte lateral de la rodilla.

Por otro lado, nos encontramos con la clásica cincha rotuliana, con la principal función de disminuir la presión de la rótula. Además, alivia esa presión a la hora de practicar deporte y se trata de una de las cinchas más cómodas del mercado.

Y por último, mencionaremos la doble cincha. En este caso, hablamos de la Cincha de doble rótula estabilizadora, con un objetivo de doble acción tanto encima como debajo de la rótula y aplicando una presión constante.

Ander González

Rodilleras para condromalacia

La condromalacia es una enfermedad que causa la degeneración y el reblandecimiento del cartílago que se encuentra por debajo de la rótula. Los síntomas más comunes de esta patología son el chasquido de la rodilla al flexionarla, el dolor de esta articulación cuando se está demasiado tiempo sentado, al levantarse de una silla o al subir y bajar escaleras. Esta enfermedad suele ser provocada cuando la rótula no se mueve adecuadamente en el surco de la rodilla donde se une con el fémur, o cuando hay un desequilibrio muscular del cuádriceps que controla el movimiento de la rótula.En estos casos es recomendable utilizar unas rodilleras para condromalacia.

Las personas que suelen sufrir más esta enfermedad son los deportistas, los pacientes que han tenido golpes o fracturas en la rótula, las personas mayores con artrosis y los adolescentes y adultos jóvenes, especialmente las mujeres.

Existen diferentes tipos de tratamientos para esta enfermedad en función de la gravedad y del paciente. Algunos de ellos pasan por la medicación con antiinflamatorios, la hidroterapia, una correcta higiene postural, la utilización de rodilleras de centraje rotuliano y, como última opción y siempre que el resto de medidas no funcionen, la cirugía.

Las rodilleras para la condromalacia más recomendadas  son las denominadas rodilleras de centraje rotular, unas rodilleras de neopreno con un agujero para la rótula. Lo que hacen estas rodilleras para la condromalacia es ayudar a mantener la rotula debidamente alineada, y el hueco central sirve para evitar la compresión y aumento del roce rotuliano.

Estas rodilleras para condromalacia rotuliana son útiles cuando los pacientes van a realizar determinadas actividades, sobre todo, aquellas en las que la rodilla va a soportar una carga mayor como, por ejemplo, correr o saltar. Hay determinados estudios que demuestran que entrenar o hacer las actividades del día a día con estas rodilleras para condromalacia ayudan a reducir el dolor y pueden llegar a prevenir esta enfermedad.

Sin embargo, no es para nada recomendable hacer uso de estas rodilleras para condromalacia de una manera continuada ya que a la larga pueden llega a causar la debilidad del cuádriceps e incluso, si se ponen para todas las actividades físicas, cierta dependencia.

De todas maneras, deberá ser el médico o el fisioterapeuta el que deberá recomendar la rodillera para cada tipo de paciente.

Laura Alonso