Recuperación de una operación de menisco

Las lesiones de menisco son muy frecuentes cuando se practican deportes de contacto o en los que la rodilla está muy expuesta a movimientos bruscos como el esquí o el fútbol, pero también se pueden producir en nuestra vida diaria cuando realizamos un mal giro de rodilla. Cuando los especialistas consideren que es necesario realizar una operación de menisco es importante seguir las pautas de recuperación que nos indiquen.

El menisco está situado en la rodilla, se trata de una almohadilla formada por fibrocartílagos que está situada entre los cartílagos del hueso del fémur y el de la tibia. Se divide en el menisco externo, situado fuera de la rodilla y el menisco interno o medial, situado en la parte interna. Esta estructura gomosa tiene como función la amortiguación del choque entre ambos cartílagos, como la forma de estos cartílagos tibial y femoral es distinta, los meniscos ayudan a que se acoplen mejor, con ello conseguimos una mayor estabilidad de la rodilla.

Operación de menisco

Cuando se produce un movimiento brusco, los meniscos pueden rasgarse y producirse una lesión que según su gravedad requerirá de operación. Es importante acudir a un traumatólogo cuando notemos alguno de estos síntomas:

  • Imposibilidad de realizar flexión o extensión completa por bloqueo de la articulación.
  • Crujidos al doblar o extender la rodilla
  • Dolor sobre todo en movimiento que obligue a flexión completa de rodilla.
  • Imposibilidad de andar en cuclillas.
  • Dolor cuando se realiza una palpación en la zona.

El traumatólogo será la persona encargada de realizar el diagnóstico y decidir el tratamiento. Nos dirá cuándo aplicar frío, si es necesario acudir al fisioterapeuta y guiará a este para determinar las pautas de recuperación. Realizará un vendaje compresivo, nos pautará el uso de rodilleras específicas para las lesiones de menisco, con el fin de inmovilizar la zona y ayudar a su recuperación. En caso de ser necesario, si la gravedad de la lesión lo requiere realizará la operación. La técnica más usada es la artroscopia que suele dar resultados excelentes.

En caso de ser necesaria la intervención quirúrgica debemos seguir las instrucciones de recuperación que nos marque el especialista. En un primer momento es importante guardar reposo, se nos aplicará un vendaje de inmovilización. Cuando ya se pueda comenzar a realizar movimientos, nos marcará las pautas de ejercicios y su intensidad.

Las rodilleras nos ayudan a reducir el impacto y el sufrimiento de la rodilla y sus estructuras. Cuando se ha sufrido una lesión de menisco permiten mantener protegida la zona y ayudan a que los movimientos sean más graduales. Mejoran la recuperación y dan seguridad al deportista, al ejercer muy bien de presión.

Operación menisco

Usar la rodillera adecuada también nos puede ayudar a evitar roturas de menisco ya que nos ayudan a evitar movimientos bruscos y giros inadecuados de rodilla o rotaciones tibiales agresivas, que deriven en lesión.

El especialista nos indicará cómo y qué rodillera elegir para conseguir una perfecta recuperación del menisco. Es importante que la rodillera sea la adecuada y ejerza la presión necesaria, para ello hemos de utilizar una talla correcta.

Si vivís en Alicante os recomendamos acudir al centro médico Artrosport, son especialistas en medicina deportiva y os ayudarán a volver cuanto antes y con las mejores garantías a vuestra vida diaria. Sin recaer en las lesiones. Podéis pedir cita en este enlace.

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